El vestuario masculino se libera de los códigos establecidos en la FW26 de París

Ene 27, 2026 | Brands, Fashion, Lifestyle

En París, la Fashion Week masculina otoño-invierno 2026 ha presentado sus colecciones en una atmósfera casi académica. Lejos de las polémicas que han sacudido Milán recientemente, la capital francesa ha optado por un enfoque más introspectivo. El evento ha puesto de relieve a marcas que quieren redefinir los contornos del vestuario masculino, inventando una nueva gramática liberada de los estereotipos de género y que al mismo tiempo está muy atenta a los usos reales de las prendas presentadas. Entre las piezas más destacadas de esta edición figuran los accesorios, el bolso en particular, plenamente integrado en las siluetas masculinas, así como el uso de colores llamativos.

El bolso, el nuevo mustdel vestuario masculino

Considerado durante mucho tiempo como un accesorio puramente femenino, el bolso se impone hoy en día como una evidencia dentro del vestuario masculino. En 3.Paradis se convierte casi en un uniforme. Sobre todo el bolso tipo bowling, llevado en la mano o bajo el brazo como si fuera un bulto, que aparece ahora casi como un componente natural del look, lucido sin aparente esfuerzo. Una posible manera de convencer a los más reticentes sin generar polémica.

@3.PARADIS @nowfashion

Esta integración también está presente en Louis Vuitton. Para esta temporada, Pharrell Williams ha llevado aún más lejos la lógica de la funcionalidad, con un Speedy reversible, incluso en las asas. Un objeto de doble uso, pensado para un hombre de 2026 que busca estilo sin renunciar a la comodidad. Así, el bolso ya no se limita a completar la silueta: se convierte en uno de sus pilares. En la misma línea, en AMI Paris, los auriculares con cable se llevan alrededor del cuello como un collar. Una forma de demostrar que lo funcional también puede ser sinónimo de tendencia.

@louisvuitton

Del mismo modo, en Sonia Carrasco la frontera entre géneros se difumina de manera deliberada. Hombres y mujeres desfilan juntos llevando el mismo bolso tipo baguette, sin distinción ni jerarquía. El mensaje es claro: el bolso ya no está determinado por el género, sino que es una herramienta útil, un compañero cotidiano. Temporada tras temporada, las marcas demuestran que lo que antes se percibía como subversivo es hoy en día una pieza central del dressing masculino.

Una masculinidad en plena mutación, ¡y llena de color!  

Esta Fashion Week parisina también se ha distinguido por una explosión cromática asumida. En EGONLAB las plumas, que sustituyen a las camisas, se llevan ceñidas al cuerpo y se presentan en tonos intensos y llamativos. Las siluetas frías y monocromas son cosa del pasado: el dúo explora ahora una masculinidad mucho más expresiva, casi sensible, donde el color y la materia hablan con un lenguaje propio. 

@EGONLAB

En Dries Van Noten, para su segunda colección al frente de la línea masculina, Julian Klausner ha compuesto una especie de patchwork. Las primeras siluetas transmiten una inocencia casi infantil, antes de hacer una clara referencia a los deportes de invierno de los años setenta. Las rayas, los jerséis, las bufandas y los bolsos dialogan entre sí, mientras los materiales juegan con contrastes sutiles: la lana domina, aunque la seda también tiene su lugar, dando lugar a siluetas de una fluidez poco habitual en el vestuario masculino. Titulada The Art of Moving On, la colección superpone capas, épocas y emociones, como una invitación a construir el futuro sin renegar del pasado.

@driesvannoten

Esta idea de construcción progresiva también se encuentra en Sonia Carrasco. Las costuras visibles, los hilos aparentes y las chaquetas deliberadamente inacabadas sugieren una masculinidad en construcción, aún en fase de definición. Cada prenda parece confeccionarse ante los ojos del público, situando al espectador en el corazón del proceso creativo, en la intimidad del taller.

Por último, Yohji Yamamoto ha propuesto una visión radicalmente distinta, casi postapocalíptica. Las siluetas se mimetizan, se protegen, se envuelven. Sombreros confeccionados a partir de cápsulas de botellas, chaquetas de oficial con estampado de camuflaje y accesorios reinterpretados: la idea de supervivencia marca claramente el desfile. Un momento destacado de esta Fashion Week ha sido la presencia del rapero franco-congoleño Jolagreen, que ha desfilado en dos ocasiones antes de cerrar el show, y que encarna esta masculinidad plural, que une diferentes épocas y diferentes identidades.

@yohjiyamamotoofficial
@yohjiyamamotoofficial

A través de estas siluetas en plena mutación, los diseñadores esbozan un vestuario que se libera progresivamente de las imposiciones más rígidas. Una temporada que no busca provocar sino construir, dibujando los contornos de un hombre múltiple, que busca lo funcional y es profundamente sensible.

Artículo de Julie Boone.