En pleno corazón del mítico estadio Roland Garros, la tierra batida se ha adueñado de la pista Philippe Chatrier para convertirse en el hilo conductor y en la materia prima del desfile Primavera-Verano 2027 de Lacoste. En este escenario de tonos ocres, la marca ha reunido a un selecto grupo de invitados excepcionales, desde Léna Mahfouf y Adèle Exarchopoulos hasta Camille Cottin, junto a figuras del tenis como Venus Williams y Grigor Dimitrov. Sin embargo, bajo la dirección artística de Pelagia Kolotouros, la firma del famoso cocodrilo no se ha limitado a aceptar las reglas del juego: ha decidido reinventarlas para transformar radicalmente el vestuario deportivo. Descubre las claves del nuevo Lacoste.
La libertad como uniforme
La historia de Lacoste siempre ha estado marcada por la rebeldía. Ya en los años 20, Suzanne Lenglen desafió las convenciones al saltar a la pista sin corsé, vestida con una falda por debajo de la rodilla cuyo movimiento liberaba el juego, al mismo tiempo que revolucionaba la moda. Poco tiempo después, las tijeras de René Lacoste cortaron las mangas de su camisa de tenis, dando origen al antepasado del polo. Ahora, Pelagia Kolotouros recupera ese espíritu irreverente para la colección Primavera-Verano 2027.
Para ello, la diseñadora ha dejado de lado los blancos impolutos y las estrictas normas de vestimenta asociadas al tenis exhibiendo un lema claro: Dress Code: No White Required (Código de vestimenta: el blanco no es obligatorio). Así, la pasarela se ha llenado de toda una paleta orgánica, inspirada directamente en el ambiente postpartido. Los tonos arcillosos, de tierra batida calentada por el sol, se han mezclado con matices minerales, reavivados por toques de amarillo ácido y de azul cobalto.
La materia en movimiento
Bajo la atenta mirada de Pelagia Kolotouros, la pista de tenis pasó de ser un simple terreno de juego a convertirse en una superficie en constante transformación. La imperfección ya no es un defecto, sino el testimonio del esfuerzo y de la superación. Por eso, los y las modelos parecían fundirse con la arena: la tierra batida teñía los bajos de las prendas y dejaba su huella en ellos, dando la impresión de un vestuario marcado por el esfuerzo realizado durante un partido.
Además, la colección une el estilo de la marca con la alta tecnología textil. El tradicional algodón piqué se combina con superposiciones informales, donde las camisetas crean capas infinitas. Los tejidos técnicos ultraligeros, que parecen un chubasquero mojado, se adaptan a un cuerpo en movimiento y se ciñen a él. Los algodones, teñidos en prenda y lavados con enzimas, pierden toda su rigidez para ofrecer una fluidez absoluta, mientras que las lanas tropicales desestructuradas y las sedas lavadas y arrugadas, evitan el lado austero del vestuario elegante…conservando su aspecto chic.
Así, las siluetas proyectaban una imagen tan deportiva como desenfadada: abrigos de un intenso tono azul verdoso y trajes amplios de líneas fluidas, convivían con chándales de nailon azul cobalto y con chalecos con cremallera de un llamativo color naranja. Los polos oversize se superponían a prendas de punto de manga larga y se combinaban con faldas semiplisadas.
La fusión radical de la zapatilla deportiva con el zapato de tacón
La estética de la pista de tenis se ha trasladado a la ciudad en una línea de marroquinería concebida como una extensión de la ropa. Inspirándose en una mítica fotografía de un polo Lacoste, realizada por el fotógrafo Irving Penn en 1984, la maison ha creado un bolso drapeado de líneas suaves. Sin embargo, la verdadera sorpresa del desfile ha sido el tratamiento del footwear, que redefine por completo la silueta de Lacoste para las próximas temporadas.
A través de la zapatilla experimental ACE-T1, Pelagia Kolotouros ha rendido homenaje a la tensa arquitectura de una red de tenis. La diseñadora ha llevado la experimentación aún más lejos al fusionar los códigos del universo deportivo con los del calzado elegante: la ACE-T1 se ha transformado así en una pieza inédita, reinterpretada en forma de zapato de tacón con cordones y en modelos híbridos con plataforma de cuña. La propuesta se ha completado con una serie de zapatos de tacón con estilo de zapatillas deportivas en tonos verde fluorescente, blanco y plateado, que reflejan la esencia de una colección liberada de cualquier clase de convención.
Artículo de Julie Boone.








