Roland-Garros, el Grand Slam del estilo

May 27, 2026 | Brands, Culture, Fashion, Footwear, Lifestyle

La competición más famosa sobre tierra batida se inauguró este lunes 18 de mayo con las fases de clasificación. Aunque el desafortunado Carlos Alcaraz, ganador de la última edición, haya tenido que retirarse, la lucha por el título ya está en marcha. Este prestigioso Grand Slam, que atrae las miradas tanto de los amantes del tenis como de los que no lo son, capta de una manera especial la atención de las marcas. Si la célebre firma de relojes Rolex sigue ocupando con orgullo su lugar en la pista, otras marcas de lujo y de ropa deportiva también se instalan en la Porte de Auteuil. Descubre en este artículo las tendencias imprescindibles, tanto en las gradas como en la pista. 

Un evento deportivo y mundano

Para los espectadores, la imagen del perfecto aficionado a la tierra batida responde a códigos muy precisos. Un sombrero Borsalino, unas gafas de sol y un cesto de mimbre se imponen como los tres esenciales de la moda para afrontar una larga jornada de partidos. En las gradas, los colores claros y el blanco inmaculado dominan el paisaje. En las pistas de Roland Garros todos los colores están permitidos (aunque ningún finalista haya ganado nunca un Grand Slam vestido de negro), a diferencia del torneo de Wimbledon y su estricto protocolo, que obliga a los jugadores a vestir de blanco.

Esta famosa competición deportiva coincide además con el Festival de Cannes, por lo que cada edición atrae a numerosas celebridades y VIP, con una lista de invitados prestigiosos que va desde Pharrell Williams hasta Pierre Niney, pasando por estrellas internacionales del fútbol. En medio de esta efervescencia, Lacoste sigue siendo una de las marcas más emblemáticas del torneo. El polo continúa siendo la prenda estrella de los grandes campeones, como Novak Djokovic, que fue la imagen de la marca del cocodrilo en 2022. Una marca que ocupa un lugar privilegiado en Roland Garros, ya que su fundador, René Lacoste, fue uno de los antiguos “mosqueteros” del tenis mundial, pisando esta tierra batida mucho antes de que su imagen invadiera el terreno de las campañas publicitarias. Como prueba de esta fusión perfecta entre deporte y moda, la marca del cocodrilo incluso ha utilizado en varias ocasiones la pista Philippe-Chatrier como espectacular escenario para sus desfiles.

Jugadoras que no aceptan las convenciones

En las pistas, las atletas femeninas también utilizan su ropa para transmitir mensajes y romper con las tradiciones. Es el caso, sobre todo, de Serena Williams quien, tras haber dado a luz a su hijo en 2018, regresó a lo más alto desafiando todos los pronósticos. Y fue justamente la tierra batida de Roland Garros la que la campeona eligió para volver a competir. Para su gran regreso, la múltiple ganadora y ahora supermamá optó por un mono integral negro de Nike, diseñado por razones médicas y de comodidad. El atuendo fue considerado como inapropiado por la Federación Francesa de Tenis que, desde entonces, decidió endurecer sus normas en materia de vestimenta. Un rigorismo criticado con ironía por la marca del swoosh, que publicó en sus redes sociales esta contundente respuesta: «Puedes quitar su traje a una superheroína, pero nunca podrás quitarle sus superpoderes».

on un estilo igual de contundente, Naomi Osaka también utiliza la moda como un escudo. La jugadora japonesa ha llegado a confesar en Instagram que su mayor problema durante las competiciones no era perder, sino no sentirse bien con su cuerpo. En la pista, son sus lookslos que la ayudan a recuperar la confianza en sí misma. Las discretas faldas de tenis blancas no forman parte del armario de la campeona, que prefiere los volantes y el color, luciendo inolvidables looks totalmente fluorescentes. Durante el US Open de 2024, la tenista dejó huella al llevar un chaleco adornado con un enorme lazo en la espalda. Un detalle de alta costura que también aparecía en sus zapatillas Nike personalizadas para la ocasión.

De los pies a la cabeza, la jugadora japonesa no deja ni un detalle al azar. Decora su cabello con pinzas y horquillas coloridos, bajo la supervisión de su peluquero Marty Harper, e incluso los auriculares que usa al entrar en la pista están personalizados para combinar perfectamente con su ropa. Un verdadero trabajo de orfebrería que demuestra que el alto rendimiento no excluye la creatividad.

Sin embargo, antes de Serena Williams y Naomi Osaka, la francesa Suzanne Lenglen ya había revolucionado la competición de Roland Garros. Hace un siglo, la campeona francesa rompió moldes al convertirse en la primera jugadora en presentarse maquillada en la pista y en atreverse a llevar una falda por encima de la rodilla. Una pionera absoluta que ya afirmaba con soltura que la pista de tenis ha sido, desde siempre, un desfile de moda al aire libre.

Artículo de Julie Boone.