Menospreciada en los años 2010, ridiculizada por su forma y su nombre, la riñonera ha sabido resistir al paso del tiempo. Los joggers de los años 80, las raves underground, los raperos o las protagonistas de Sex and the City consiguieron imponerla como un accesorio de referencia. Ahora, bajo el nombre más chic de «belt bag», vuelve a conquistar las pasarelas de lujo, reinventándose en marcas como Hermès, Lemaire o Polène. Una prueba clara de que la moda sabe transformar sus propios errores en nuevas tendencias indiscutibles.
De las pistas de esquí a las calles
Nacida en los años 50 en Estados Unidos, la riñonera fue creada en un principio para los esquiadores, que la llevaban en la cintura o en la espalda para mayor comodidad. En Francia, este accesorio, diseñado para transportar lo esencial en las pistas, debe su nombre a la tienda especializada en equipamiento deportivo «Au Vieux Campeur», que popularizó la denominación sac banane.


En los años 80 y 90 la riñonera vivió su edad de oro: hecha de nailon de colores, tuvo un gran éxito gracias a su lado práctico. Joggers, senderistas y aficionados a las rave parties la adoptarán más tarde, antes de que el mundo del hip-hop la transforme en todo un símbolo, sobre todo llevada con una gorra. En la televisión, fue Carrie Bradshaw, protagonista de Sex and the City, la que dio a este bolso un toque muy fashion, luciendo una bandolera de Gucci a modo de riñonera.
Llevada en un principio alrededor de las caderas (de ahí su nombre en español), la riñonera ha evolucionado hacia una versión crossbody (en bandolera), de preferencia con cremallera, amplia y si puede ser con un compartimento principal y un pequeño bolsillo frontal.
Cuando el vocabulario redefine al accesorio
A partir de los años 2000, la imagen de la riñonera empezó a degradarse, convirtiéndose en un símbolo de mal gusto para una parte de la opinión pública. Una visión negativa de este accesorio reforzada por su exposición mediática en contextos poco valorados. Un rechazo que fue más allá del accesorio en sí, y que alcanzó incluso su propia denominación.

Sin embargo, este rechazo no bastó para acabar con la riñonera, que no desapareció de nuestros looks, sino que cambió de nombre. Así, el más chic e inglés “belt bag” se liberó de toda connotación negativa sin renunciar a su uso. Una prueba de que, a veces, un simple cambio de nombre basta para relanzar un accesorio, ya que, en el mundo de la moda, el lenguaje puede cambiar la percepción de un objeto sin necesidad de replantearlo por completo.
La riñonera, un objeto de lujo
La riñonera ha vuelto a las pasarelas con formas muy diferentes. En Lemaire, el bolso en forma de media luna se convierte en una riñonera de cuero minimalista. En su breve paso por Versace, Dario Vitale quiso actualizar el accesorio, proponiendo una riñonera que se lleva alrededor de la cintura, sobre unos vaqueros de tiro alto, rematando una silueta inspirada en los años 80 muy en boga en las marcas de lujo.
La diseñadora belga Julie Kegels propone una riñonera entre cinturón y bolso, que marca la cintura al tiempo que deja las manos libres. Hermès transforma el bolso Kelly en un bolso para llevar a la cintura, apropiándose de manera elegante del espíritu funcional de la riñonera. Incluso marcas más accesibles como Polène apuestan por este formato, confirmando que la riñonera, o belt bag, ya no es solo una reliquia del siglo pasado, sino un objeto de deseo muy actual.


Presente tanto en las colecciones femeninas como masculinas, el accesorio atrae sobre todo a las mujeres. En las redes sociales, el bolso llevado a la cintura seduce por su capacidad para realzar las caderas, y es ideal para llevarlo con prendas de tiro bajo como faldas rectas, Capri pants o pantalones baggy. Versátil, se integra tanto en looks de inspiración bohemia como en conjuntos más streetwear, confirmando su capacidad para adaptarse a diferentes estilos.
Se llame como se llame (riñonera, belt bag o bolso cinturón), lo cierto es que este accesorio se ha consolidado como una de las piezas clave de los últimos meses. Aunque su función sigue siendo esencialmente práctica, hoy en día la riñonera es un verdadero detalle de estilo. La moda, que durante un tiempo la ignoró, la devuelve ahora al centro de la escena. ¿A favor o en contra? ¡Tú decides!
Artículo de Julie Boone.








