De la literatura inglesa a las redes sociales: cómo el pasado sigue influyendo en la moda 

Feb 5, 2026 | Culture, Fashion, Lifestyle

Al margen de las modas dictadas por la inmediatez, una estética de otra época se está imponiendo en las últimas temporadas, permitiendo que nos sintamos condesas, duquesas o reinas durante el tiempo que dura un look, una serie o un vídeo de TikTok. Una tendencia alimentada por referencias históricas que ya empieza a reflejarse en nuestra forma de vestir actual: corsés reinterpretados, colores pastel, volúmenes bajo control. Hoy en día, del vestuario de época a las tendencias virales, parece que solo hay un paso.

La elegancia histórica en la era digital

Los Bridgerton, uno de los mayores éxitos de Netflix en los últimos años, se ha consolidado como uno de los principales impulsores de este retorno al pasado. Producida por Shonda Rhimes, una de las figuras más influyentes de la televisión, la serie ya se ha convertido en un verdadero fenómeno cultural más allá de las pantallas, con un claro impacto tanto en la calle como en las redes sociales. En París, el dresscode elegido para la fiesta de lanzamiento de la nueva temporada, inspirado en el universo de la serie, generó una amplia repercusión en TikTok. Las invitadas lucieron sus interpretaciones de la estética Bridgerton, que fueron rápidamente comentadas por los usuarios de la plataforma, listos para juzgar la pertinencia de cada look.

@louisergt

Sin embargo, las expectativas no se centraban tanto en una reconstitución histórica perfecta sino en la reinterpretación contemporánea de determinados códigos estéticos. Como hizo @louisergt, una de las invitadas más comentadas del evento, algunas asistentes recurrieron a marcas como Oh Polly para evocar, de manera sutil, el espíritu de la serie: vestidos con corsé que realzan la silueta, hombros descubiertos y tonalidades pastel que remiten al imaginario de la aristocracia inglesa retratada en la serie.

Cumbres Borrascosas, un remake controvertido 

Otro de los proyectos más esperados es la nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, cuyo estreno está previsto para el mes de febrero. Una película que ya ha generado una intensa polémica incluso antes de su lanzamiento. La elección de Margot Robbie y Jacob Elordi para dar vida a los protagonistas ha suscitado fuertes reacciones, especialmente entre los lectores y lectoras de la obra de Emily Brontë, que consideran que la apariencia del actor australiano se aleja demasiado de la descripción del personaje de Heathcliff en la novela, donde se le presenta con tez oscura. Una decisión asumida por la producción, que apuesta abiertamente por capitalizar la popularidad del actor.

@warnerbros

Dirigida por Emerald Fennell y producida por la Warner Bros con un presupuesto estimado en 80 millones de euros, esta adaptación promete ser una gran superproducción. El vestuario, del que se espera lo mejor, corre a cargo de Jacqueline Durran, doble ganadora del Óscar y muy conocida por su trabajo en Mujercitas, otra adaptación de una novela del siglo XIX, Little Women de Louisa May Alcott. Su objetivo es sin duda sorprendernos, con siluetas construidas sobre una base isabelina y victoriana, enriquecida con referencias más inesperadas, venidas sobre todo de los años 50. El rojo se impone como hilo conductor del vestuario de Cathy, interpretada por Margot Robbie, para quien se han diseñado cerca de cincuenta conjuntos. Una relectura atrevida que rompe con los códigos «clásicos» de las adaptaciones literarias.

El romanticismo y la viralidad del fenómeno #JaneAusten

En TikTok, el hashtag #JaneAusten da cuenta de la magnitud de esta fascinación por los siglos XVIII y XIX. Más que una simple cuestión de vestuario, es más bien una atmósfera lo que los usuarios pretenden recrear: castillos sumergidos en niebla, largos paseos por el bosque, estancias envueltas en una suave luz natural. La imagen es tan importante como la música, con bandas sonoras cuidadosamente seleccionadas. Entre ellas, Golden Brown de The Stranglers, ya considerada como uno de los iconos de esta tendencia.

Estas referencias funcionan hoy en día como refugios imaginarios que nos protegen de un presente saturado de imágenes y algoritmos. Series, cine y redes sociales transforman estos periodos históricos en fuentes de inspiración, de los que se extrae no solo otra idea del estilo, sino también del tiempo. Volver la mirada hacia estos siglos refleja un deseo de detenerse, de volver a contemplar y no solo mirar, de reaprender a ver la belleza en otros lugares.

@martindrölling
@josephredericsoulacroix

Sin embargo, esta búsqueda de evasión no está exenta de paradojas. Tras esta estética idealizada persiste una fascinación por los códigos de las élites del pasado: siluetas aristocráticas, prendas rígidas, escenarios grandilocuentes. Reactivar estos imaginarios nos lleva tanto a cuestionar nuestra necesidad de evasión como nuestra relación con el poder. Así, los siglos XVIII y XIX se convierten en espejos contemporáneos que no reflejan lo que realmente fueron esas épocas, sino aquello que ahora buscamos proyectar a través de ellas: una necesidad de suavidad y una idealización de la jerarquía.

Artículo de Julie Boone.