Tras su participación en la Paris Fashion Week de enero con una serie de eventos que ensalzaban la cultura underground, Reebok continúa su trayectoria fulgurante con una nueva campaña en la que la marca ya no se limita a seducir a sus seguidores: ahora inmortaliza a los más grandes artistas de la escena rap europea con una serie de imágenes que reinterpretan la línea Classics. Descubre a estos músicos de talento que además están muy bien calzados.
Los mejores artistas del rap europeo
En su estudio londinense, K-Trap da forma a su música con una constancia casi obsesiva. Desde 2017, el artista publica un álbum al año y, con más de un millón de oyentes mensuales en Spotify, se ha convertido en una figura imprescindible de la UK drill, un rap con un tempo más lento y con acentos caribeños. Para la marca británica Reebok el fichaje de K-Trap no es nada casual: el rapero encarna, a nivel internacional, lo mejor del rap producido en el Reino Unido. Además, a través de esta campaña, la firma muestra su voluntad de mantenerse en sintonía con la época, conectando al mismo tiempo con un público más joven.


Aan de andere kant van het Kanaal groeide Lucio101 op in de Duitse hoofdstad. Als lid van het collectief 1019 heeft hij, net als K-Trap, meer dan een miljoen maandelijkse luisteraars op Spotify. Hoewel samenwerkingen en muzikale projecten elkaar in snel tempo opvolgen, reikt zijn creativiteit verder dan muziek alleen. Zijn rol in de film Berlin Boys van David Wnendt toont een artistieke veelzijdigheid die de grenzen van disciplines moeiteloos overschrijdt.
Del otro lado de la Mancha, la capital alemana ha visto crecer a Lucio101. Miembro del colectivo 1019, este artista acumula, al igual que K-Trap, más de un millón de escuchas mensuales. Con numerosos featurings y proyectos en marcha, el rapero no se limita solo a la música: su participación en la película Berlin Boys de David Wnendt demuestra una creatividad que supera las fronteras.


En un Milán en ebullición, el rap de Rondodasosa se impone con cerca de 2,5 millones de oyentes mensuales en Spotify. El artista, que incluso se ha tatuado el logo de Reebok en el antebrazo, demuestra una fidelidad a la marca que va más allá de una simple colaboración comercial.
Su relación con el londinense Central Cee ha impulsado su música más allá de las fronteras italianas, y la campaña de Reebok no hace más que reflejar ese orgullo local proyectado a escala internacional.
En París, Prince Waly, el rapero originario de Montreuil, ya está acostumbrado a las colaboraciones con el mundo de la moda. Walk in Paris, Adidas, Reebok… las marcas se lo disputan. Tras el anuncio oficial de su colaboración, el artista ha hecho el siguiente comentario: «Album 2 en préparation, crois pas qu’on dort, on process juste un futur Classic» (No te creas que nos hemos dormido. Estamos preparando el segundo álbum. Un futuro Classic está a punto de llegar…). Una alusión velada a la icónica y atemporal zapatilla acompañada del anuncio de su próximo proyecto.
La estratégica vuelta de un modelo Classics
Si Reebok se ha rodeado de artistas procedentes de distintos países europeos no es únicamente para construir una campaña ecléctica. La marca quiere volver a poner el foco en uno de los pilares de su negocio: la línea Classics, un modelo cuya longevidad reposa en su capacidad para atravesar las épocas sin pasar de moda.


Con su aspecto tan característico, de líneas depuradas y branding discreto, este modelo pertenece a esa rara categoría de sneakers que nunca han desaparecido del todo, sino que simplemente han cambiado de generación. Así, han pasado de ser el emblema de los aficionados al streetwearde los años 90, a ser las zapatillas preferidas de la nueva generación de artistas del rap. Sin embargo, la estrategia no es nueva: las Classics han estado ligadas durante mucho tiempo a la música, especialmente cuando eran usadas por Kendrick Lamar, una de las figuras más influyentes del rap estadounidense.
Cuando las marcas se disputan a los artistas
Pero las campañas del tipo de la llevada a cabo por Reebok también reflejan una evolución más amplia dentro de la industria de la moda. Las marcas ya no se limitan a elegir embajadores con una proyección internacional, como Karol G, recientemente seleccionada por la marca para su línea femenina. Ahora invierten también en artistas con una fuerte presencia en la escena local. El rap, el drill o el trap se convierten así en canales de diálogo para Reebok, que busca conectar con la nueva generación. Los artistas elegidos no son solo rostros visibles: representan a una comunidad, a un territorio y a una estética. Al reunir a K-Trap, Lucio101, Rondodasosa y Prince Waly, Reebok no ha elegido un simple casting musical, ha compuesto una auténtica cartografía del rap europeo contemporáneo, convirtiendo a la sneaker en un punto de encuentro entre todos estos universos. Una forma de recordar que un clásico nunca forma parte del pasado: se reactiva cada vez que entra en contacto con una nueva generación.
Artículo de Julie Boone.








