La Fashion Week de París se está convirtiendo en mucho más que una simple sucesión de desfiles: ahora es un espacio de encuentros y descubrimientos. Entre música, talleres y proyecciones gigantes, la capital francesa propone una nueva visión de la moda, para que tanto profesionales como aficionados puedan disfrutarla de otra manera.
El Café Converse
Pensado como un refugio para los seguidores de la marca y para los profesionales que no participan en los desfiles, el Café Converse no ha abierto sus puertas al gran público, pero se ha convertido en un verdadero oasis para los que quieren combinar tranquilidad y descubrimiento. Esta temporada, la colección Chuck Lo se presenta en un espacio escondido en pleno corazón del Marais.



Para esta segunda edición, tras un lanzamiento por todo lo alto en enero, durante la Fashion Week Hombre, el café ofrece una experiencia mucho más completa: talleres de personalización para customizar tus sneakers, un mini pop-up de Snow Bunny y una cuidada selección de libros a cargo de Canal Chouf. Más que un simple espacio, el Café Converse es un lugar donde las conexiones surgen de manera natural, lejos del bullicio de las pasarelas, fomentando el intercambio entre creadores, periodistas y amantes de la moda.
Puma x Causier
Puma ha decidido innovar esta temporada, alejándose de los tradicionales pop-ups y apostando por la música como punto de conexión. Durante todo el mes de marzo, la marca estará presente en el espacio de Causier, en el distrito 11, ofreciendo un lugar de experimentación y descubrimiento centrado en el mundo musical.



Una iniciativa que pone en primer plano a DJs, creadores de playlists y géneros musicales diversos, con un objetivo claro: compartir. La música se convierte así en un generador de vínculos, un modo de intercambiar ideas y abrir nuevos horizontes artísticos, transformando una experiencia efímera en un auténtico espacio comunitario. La programación busca ser inclusiva, reflejando la diversidad de la escena musical parisina. Apunta la dirección: 50, rue de Montreuil – 75011 París.
El Vogue Café
Tras Londres y Milán, el Vogue Café llega por fin a París, fruto de la colaboración entre la emblemática revista y Château Voltaire. Ubicado en la rue Castiglione, el café se ha convertido en un oasis de calma y suavidad en medio del ajetreo de la Fashion Week.


Tres días de charlas, del 5 al 7 de marzo, han permitido conocer el punto de vista de algunas de las figuras clave de la industria de la moda, como Pharrell Williams, la artista Lee Miller o Alexandre Samson, responsable del departamento de alta costura del Palais Galliera. Cada intervención ha ofrecido una mirada íntima de los entresijos del mundo de la moda y de los retos a los que se enfrentan los creativos este año.
Un lugar que también ha creado una cierta controversia con la organización de una Watch Party sin @Lyas, fundador de la iniciativa, con motivo del primer desfile de Balmain firmado por Antonin Tron, así como por los precios muy elevados del café, que permaneció cerrado al público el primer día para recibir únicamente a la prensa y a ciertos influencers. A pesar de todo ello, el Vogue Café sigue siendo un espacio de intercambio y descubrimiento en pleno corazón de la Fashion Week que aún no sabemos si vivirá una segunda temporada. La respuesta llegará en junio, durante la Fashion Week Hombre.
La Watch Party : el original y las copias
Tras haber instalado una pantalla gigante en la Caserne, @Lyas sigue dando de qué hablar al trasladar la Watch Party al Théâtre du Châtelet, en pleno corazón de París. Un espacio en el que cada proyección puede acoger hasta 2.000 personas, ofreciendo una experiencia inmersiva y abierta a un público mucho más amplio que el que acude normalmente a los desfiles.


Además, esta temporada, la marca Zomer de Danial Aitouganov e Imruh Asha, ha organizado su desfile directamente en el interior del teatro. Una original iniciativa que refleja el deseo de derribar ciertas barreras en la industria y hacer que la moda sea más accesible. Al final del desfile, @Lyas tuvo el honor de saludar al público acompañado de dos marionetas con la imagen de los diseñadores.



Cabe recordar que, normalmente, para asistir a un desfile hay que tener una invitación personal. Los mejores lugares están ocupados, en su mayoría, por profesionales de la industria (periodistas, compradores, estilistas…), pero también por algunos/as famosos/as e influencers. En cambio, en la era de las redes sociales, la moda ya no es un universo cerrado. Ahora se está convirtiendo en un entretenimiento, en un medio para conocer gente e inspirarse. Con las Watch Parties, @Lyas abre las puertas de este mundo exclusivo a un público curioso, permitiendo que cualquiera pueda disfrutar de pequeños momentos de la Fashion Week. Un influencer con cierta autoridad dentro de este círculo restringido, pero que no parece olvidarse de quienes, como él en su momento, soñaban con entrar en este mundo.
Aunque la exclusividad siga rigiendo en los desfiles, la Fashion Week de París ya se está abriendo a nuevas formas de participación. Cafés, pop-ups y proyecciones ofrecen tanto a los profesionales como a los simples aficionados un espacio de descubrimiento y encuentro. Más allá de las pasarelas, la semana de la moda ya se ha convertido en un ecosistema vivo.
Artículo de Julie Boone.








