Mientras el Mundial de Fútbol está en pleno apogeo, la Fashion Week de París acaba de terminar. Dos eventos que, a primera vista, no parecen captar la atención del mismo público, pero que hoy en día están más conectados que nunca. Gracias a las redes sociales, el fútbol y la moda se han unido de una forma inédita. Los futbolistas se han convertido en la imagen de las grandes marcas, mientras que las camisetas de los aficionados han ganado un lugar privilegiado en las colecciones de prêt-à-porter. Una fascinante fusión entre deporte, cultura y moda, que te descubrimos en este artículo.
Los futbolistas: los nuevos iconos de la moda
Hoy en día, las grandes estrellas del fútbol ocupan las primeras filas de los desfiles de moda y firman contratos publicitarios millonarios. Ronaldinho desfila para Kidsuper, Antoine Griezmann presta su imagen a Mango, Ousmane Dembélé encarna el lujo discreto de Zegna, mientras que Kylian Mbappé se han convertido en el embajador global de la firma Dior Homme.
Varias razones explican este “flechazo” entre las grandes marcas de la moda y los deportistas. En primer lugar, el enorme entusiasmo que generan los futbolistas, que se han convertido en auténticos líderes de opinión, con millones de seguidores en las redes sociales.
Teniendo en cuenta la importancia de la imagen en su profesión, la moda y el lifestyle ocupan un lugar destacado en su universo de forma natural. Las concentraciones con sus clubes o con las selecciones de sus países atraen la atención de las cámaras del mundo entero, como ocurre con las comentadas llegadas al centro de entrenamiento del equipo de Francia en Clairefontaine. Estos momentos son ocasiones perfectas para lucir una marca, transmitir un mensaje o imponer un estilo. Aunque la mayoría de los futbolistas sigue de algún modo las tendencias, algunos han desarrollado un estilo muy propio y bastante sofisticado, como es el caso de Jules Koundé o Eduardo Camavinga.



Además de ser auténticos iconos de la moda, los jugadores de fútbol siguen siendo las principales caras visibles de las firmas deportivas a las que representan. Por eso, la Copa del Mundo de Fútbol se ha convertido en un escaparate global obligatorio para las marcas. Un evento que se celebra entre Estados Unidos, Canadá y México, con una presencia aún más fuerte de la publicidad, sobre todo durante el descanso y las ya famosas pausas de hidratación, unas interrupciones comerciales repetidas que han sido objeto de numerosas críticas.
Pero detrás de este negocio en pleno auge también existe una poderosa dimensión social. Los niños/as que siguen el fútbol con pasión, crecen teniendo como referentes a futbolistas con una masculinidad más diversa. Ya no se les percibe únicamente como figuras hipermasculinas con capacidades físicas extraordinarias. Ahora cuidan su apariencia y su forma de vestir, desafiando ciertos estereotipos y no dudando en llevar tacones, faldas o bolsos de diseñador.
La camiseta de fútbol: el nuevo básico imprescindible
Al igual que los jugadores están cada vez más unidos a las marcas de moda, esta industria se inspira más y más en el universo del fútbol para diseñar sus colecciones. Y no cabe duda de que los diseñadores no han esperado a la Copa del Mundo para ponerse manos a la obra.
Aunque las marcas deportivas ponen a la venta las camisetas oficiales con los nombres de los jugadores, firmas de streetwear como Willy Chavarria han reinterpretado por completo estos códigos, proponiendo colecciones enteras inspiradas en el fútbol.
En esa misma línea la marca 3.Paradis ha ido un poco más allá, al firmar una colaboración oficial con el Paris Saint-Germain. Louis Vuitton, uno de los grandes de la moda, también se ha sumado a la tendencia bajo el impulso del fallecido Virgil Abloh y de Pharrell Williams, rindiendo un sonado homenaje al fútbol a través de sus colecciones.
Aunque esta tendencia afecta principalmente a las marcas masculinas, el vestuario femenino tampoco se queda atrás. Algunas diseñadoras emergentes ya están reinterpretando la camiseta de fútbol, haciéndola más favorecedora para las mujeres y proponiendo cortes mucho más entallados.
Hoy en día, la camiseta no es un símbolo partidista. Ya no se lleva solo para apoyar a un equipo en el estadio o para hacer deporte. Ahora se usa a diario en la calle, combinada con unos vaqueros o con una falda, como si fuera la camiseta más básica del armario.
El fútbol y la moda han roto definitivamente el muro que los separaba. Este deporte ha perdido su connotación popular para convertirse en un fenómeno global de la cultura pop, proporcionando nuevos iconos al mundo de la moda, y también nuevos básicos. Esta alianza, impulsada por atletas internacionales y diseñadores de renombre, demuestra que la ropa deportiva ya no es solo una cuestión de rendimiento, sino más bien de actitud. Queda por ver si la omnipresencia del estilo en los terrenos de juego no acaba por eclipsar al propio juego…
Artículo de Julie Boone.








